Somos

Ropa que se queda quieta mientras todo lo demás corre.

Lino y algodón, cortados en lotes de veinte o cuarenta piezas. Bordado a mano, punto por punto, en talleres pequeños de México a los que se les paga por pieza terminada. Es más lento y cuesta más. Es la única manera de que una prenda dure.

Somos

Lo que tarda,
dura.

  1. Rollos de lino crudo sin teñir sobre una mesa de madera, con el sol entrando de lado

    01 · Lino crudo · lotes de veinte a cuarenta

    El lino llega crudo

    Sin teñir, sin planchar, con el peso que le da el telar. Se corta en lotes cortos: entre veinte y cuarenta piezas por color. Nunca más.

  2. Manos bordando punto de ojal en hilo rojo sobre el borde de una tela de lino

    02 · Bordado a mano · cerca de dos mil puntadas

    El bordado se hace a mano

    Punto de ojal, uno por uno, en hilo contrastante. Cerca de dos mil puntadas por prenda. Es la razón por la que dos piezas del mismo color no salen idénticas.

  3. Taller de costura con máquinas antiguas y prendas de lino colgadas al fondo

    03 · Taller · Ciudad de México

    La maquila es justa

    Trabajamos con talleres pequeños en México. Se paga por pieza terminada y a tiempo. Es más lento y cuesta más. No hay otra manera de hacerlo bien.

Campaña

La calma también se camina

Verano 2026

Lino que aguanta la ciudad

La colección se fotografió en la Roma y la Condesa, a la hora en que el sol pega más fuerte. Sin estudio y sin retoque: así se ve el lino de verdad.

Dos personas con piezas de lino de Sereno recargadas en un muro de la Roma Norte
Hombre con camiseta de algodón y pantalón de lino frente a una puerta de madera

Hecho por manos mexicanas.

Ver las piezas